
Sin importar la impaciencia del amor.
Es mejor esperar por las noches donde
todo es oscuridad, en donde no hay bueno,
ni malo; SOLO ESTO, lo que tienes en las
manos, aquello que las hace sudar, agua a
cantaros dignos de llenar un lago con su
impresencia de un liquido salado, BLASFEMO;
agua que proviene de instintos triste y pesados.
ULTERIOR. Presta atención a tus latidos, que se
acrecientan con el paso con el paso de las horas.
EL TIC TAC DEL RELOJ. Como un bullicio de
abejas, cada ruido, cada sonido, maltrecha
tus palabras, un llamado de amor, el epíteto de
un mensaje que trae consigo loa respuesta a tus
plegarias, ya no en un papel, no en un mail,
se trasluce, se da vida propia. AHÍ HAY LUZ. O mas
bien emoción; ya no sabes, se tenza cada musculo
de tu cuerpo, musculos subyugados a nervios,
nervios subyugados a neuronas, neuronas subyugadas
a feniletilominas, feniletilomas subyugadas a feromonas.
LAS FEROMONAS MUEREN. Pestañeos incrustados uno
a uno en el dogma de su dulzura; un ojo advisor de
tempestades inconclusas que fija su mirada en el
banner del reloj; marca la hora presumible, confundible.
¿Desaparecio?;.. no es eso todo sigue en su lugar.
NO HA VUELTO A LLEGAR.

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